Las emisiones de CO2 del 1%más rico en 2030 serán 30 veces superiores al nivel necesario para no superar 1,5°C

Viernes, 5 Noviembre, 2021

La huella de carbono del 50 % más pobre será muy inferior a este nivel.

De acuerdo con un nuevo estudio publicado hoy, en 2030 la huella de carbono del 1 % más rico del planeta será 30 veces superior a la compatible con el objetivo recogido en el Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Este dato se conoce mientras las y los delegados participantes en la COP26 en Glasgow debaten cómo mantener esta meta viva.

En 2015, los Gobiernos acordaron el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales. Sin embargo, los actuales compromisos para reducir las emisiones son insuficientes para lograrlo. Para alcanzar este objetivo, sería necesario que, para el año 2030, cada habitante de la Tierra emitiese un promedio de tan solo 2,3 toneladas de CO2 al año, lo que equivale a aproximadamente la mitad de la actual huella de carbono media.

El estudio de investigación, encargado por Oxfam y basado en investigaciones del Institute for European Environmental Policy (IEEP) y el Stockholm Environment Institute (SEI), estima cómo los compromisos de los Gobiernos afectarán a las huellas de carbono de las personas más ricas y más pobres del planeta. El estudio analiza las emisiones de la población global y los diferentes grupos de ingreso como si fueran un único país y concluye que, para 2030:

  • la mitad más pobre de la población mundial seguirá produciendo emisiones muy por debajo de los niveles requeridos para no superar 1,5 °C;
  • las emisiones del 1 % y 10 % más ricos serán 30 y 9 veces superiores a los niveles requeridos, respectivamente;
  • una persona del 1 % más rico debería reducir sus actuales emisiones en torno a un 97 % para poder lograr el nivel de emisiones requerido.

No obstante, como muestra de que el Acuerdo de París de 2015 sí está teniendo algún impacto, se prevé que para el año 2030 el 40 % restante de la población reduzca sus emisiones un 9 % con respecto a 2015. Este es un importante cambio para este grupo formado principalmente por habitantes de países de renta media como China y Sudáfrica, donde se registró el más rápido incremento per cápita de las emisiones entre 1990 y 2015.

Observando el total de emisiones globales (en lugar de las emisiones per cápita), para el año 2030 el 1 % más rico –menos personas que la población de Alemania– será responsable del 16 % del total de las emisiones globales, en comparación con el 13 % y el 15 % del que fue responsable en 1990 y 2015, respectivamente. Se prevé que el total de emisiones de solo el 10 % más rico en 2030 exceda el nivel de emisiones necesario para alcanzar el objetivo de 1,5 °C, independientemente de lo que haga el 90 % restante de la población mundial.

Nafkote Dabi, especialista en políticas sobre cambio climático de Oxfam, ha señalado: "Las emisiones que genera el vuelo de un milmillonario al espacio superan las que producirá una de las mil millones de personas más pobres del planeta a lo largo de toda su vida. Parece que una pequeña élite tiene un pase libre para contaminar todo lo que quiera. Estas enormes emisiones son la causa de los fenómenos meteorológicos extremos que se están produciendo en todo el mundo y que ponen en peligro el objetivo global de limitar el calentamiento del planeta. Solamente las emisiones del 10 % más rico podrían hacer que superásemos el límite fijado en los próximos nueve años. Esto tendría consecuencias catastróficas para algunas de las personas más vulnerables de la Tierra, que ya sufren tormentas mortales, además de hambre y pobreza".

Asimismo, también se prevé que la distribución geográfica de esta desigualdad en las emisiones cambie próximamente puesto que una mayor proporción de las emisiones que generan el 1 % y el 10 % más ricos del planeta provendrá de países de renta media. Así, para el año 2030, ciudadanas y ciudadanos chinos serán responsables de casi una cuarta parte (23 %) de las emisiones del 1 % más rico, frente al 19 % y el 11 % de ciudadanas y ciudadanos estadounidenses e indios, respectivamente.

Tim Gore, autor del informe y responsable del programa de economía baja en carbono y circular del IEEP, ha declarado: "La brecha en las emisiones que debemos abordar para mantener vivo el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 °C no es el resultado de los patrones de consumo de la mayor parte de la población mundial. Por el contrario, es un reflejo del exceso de emisiones de una pequeña élite, la más rica del planeta. Para acabar con esta desigualdad en las emisiones para el año 2030, es necesario que los Gobiernos dirijan sus medidas a los más ricos, quienes más contaminan. Las crisis climática y de desigualdad debe abordarse de forma conjunta. Esto incluye adoptar medidas para limitar tanto las emisiones generadas por artículos y servicios de lujo como megayates, jets privados y viajes al espacio, como las inversiones intensivas en carbono como, por ejemplo, la adquisición de acciones de compañías de combustibles fósiles".

Emily Ghosh, científica del Stockholm Environment Institute, ha afirmado: "Nuestra investigación evidencia el reto de garantizar una distribución más equitativa del presupuesto global de carbono restante y cada vez menor. Si continuamos en la misma línea, se mantendrán las graves desigualdades en ingresos y emisiones en la población mundial, poniendo en cuestión el principio de equidad en el que se fundamenta el Acuerdo de París. Los esfuerzos de los Gobiernos para reducir las emisiones deben basarse urgentemente en un análisis de la desigualdad en las emisiones".

Oxfam ha advertido de que los líderes mundiales deben centrarse en lograr una mayor reducción de las emisiones para el año 2030, contribuyendo con su justa parte, y velar por que las personas más ricas del mundo y de sus países hagan reducciones drásticas. Las personas más ricas tienen la capacidad de acelerar este proceso de forma radical, tanto llevando un estilo de vida más sostenible como –y, sobre todo– ejerciendo su influencia a nivel político y realizando inversiones dirigidas a lograr una economía baja en carbono.

Notas para editores: 

Para obtener una copia bajo embargo del informe Carbon Inequality in 2030: Per capita consumption emissions and the 1.5C goal, póngase en contacto con:

Este informe ha sido encargado por Oxfam y redactado por Tim Gore (IEEP) de acuerdo con las investigaciones realizadas por el IEEP y el SEI.

El personal investigador involucrado en el estudio estará disponible para contestar a preguntas en una sesión virtual que tendrá lugar el jueves, 4 de noviembre, a las 14:00 horas GMT. Plazas limitadas. Para reservar una plaza: https://us06web.zoom.us/meeting/register/tZAtdO6trz4vH9MLR3hUR4NtWLtyb0t4mBFD

El informe publicado hoy se basa en un análisis del impacto de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) remitidas hasta septiembre de 2021 en el marco del Acuerdo de París con respecto a las emisiones por consumo per cápita de los distintos grupos de ingresos a nivel mundial.

Grupos de ingreso a nivel mundial

Emisiones asociadas al consumo por persona estimadas en 2030 (toneladas de CO2 al año)

Número de veces por encima del nivel de emisiones per capita necesario para alcanzar el objetivo de 1,5 °C (2,3 toneladas)

1 % más rico

70

x30

10% más rico

21

x9

40 % intermedio

5

x2

50 % más pobre

1

x0,43 (menos de la mitad)

 

El Informe sobre la Brecha de Emisiones del PNUMA de 2021 estima que el total de emisiones globales deberá disminuir hasta aproximadamente las 18 gigatoneladas de CO2 (25 gigatoneladas de CO2e) para el año 2030, a fin de lograr cero emisiones netas para mediados de siglo y así tener una oportunidad real para limitar el calentamiento global a 1,5 ºC. Esto equivale a aproximadamente 2,3 toneladas de CO2 por persona al año (emisiones per cápita) en 2030.

Se prevé que en el año 2030 la población mundial sea de aproximadamente 7 900 millones de personas. De estas, aproximadamente, 80 millones conformarán el 1 % más rico; 800 millones, el 10 % más rico; 3 400 millones, el 40 % "intermedio"; y 4 000 millones, el 50 % más pobre.

En el año 2030, serían necesarios ingresos anuales (en dólares a paridad de poder adquisitivo de 2011) por valor de más de 172 000 dólares para formar parte del 1 % más rico; más de 55 000 dólares para formar parte del 10 % más rico; más de 9 800 dólares para formar parte del 40 % “intermedio”; o menos de 9 800 dólares para pertenecer al 50 % más pobre de la población mundial.

Este informe parte del informe del año pasado publicado por Oxfam y el SEI que estimaba que entre 1990 y 2015 el 1 % más rico de la población del planeta fue responsable del doble de las emisiones de carbono que el 50 % más pobre.

De acuerdo con un reciente informe de Lucas Chancel, las emisiones de carbono por pasajero de un vuelo al espacio de 11 minutos se estiman en al menos 75 toneladas. Quienes forman parte de los mil millones de personas más pobres del planeta emiten menos de una tonelada de carbono al año.

El Institute for European Environmental Policy (IEEP) es un think tank en materia de sostenibilidad que trabaja con instituciones europeas, organismos internacionales, instituciones académicas y grupos de la sociedad civil y la industria. Su equipo de economistas, científicos y juristas elaboran informes basados en el análisis de evidencias y políticas.

El Stockholm Environment Institute es una organización internacional de investigación y desarrollo de políticas sin ánimo de lucro que aborda retos medioambientales y de desarrollo.