EL AGUA ES VIDA, MEMORIA E IDENTIDAD
Por Dora Coc, responsable de Justicia Climática y Pueblos Indígenas
Oxfam en Guatemala

Los efectos de la crisis climática nos han mostrado en los últimos años, que el acceso al agua de calidad se hace más difícil, a lo cual se suma una creciente e inadecuada gestión debida a múltiples factores que acentúan la desigualdad en el acceso a este vital líquido, tal como lo muestran los datos del último censo de población donde en alrededor de 134 municipios en Guatemala, menos del 50% de los hogares tienen agua entubada en su vivienda, de ellos un estimado de 36 municipios tiene menos del 20% de hogares con acceso al mismo.
A lo anterior, también es importante sumar los retos de la sostenibilidad de la vida de la naturaleza, ello debido a que bosques y animales están en peligro de extinción, a la vez que se están erosionando muchos de los servicios de los ecosistemas esenciales para el bienestar humano, y como tal la posibilidad de obtener alimentos.
Desde hace algunos años, Oxfam en Guatemala, a través de la labor que realiza, ha sido testigo del trabajo de las comunidades en el cuidado del agua, desde sus propias concepciones, saberes y experiencias, del cual merece especial mención el trabajo de las mujeres y sobre todo el de las mujeres indígenas, pese a que en la práctica son quienes padecen los mayores retos para acceder a la misma, cuando esta no está cerca de la casa o bien no son consideradas sus necesidades e intereses para el ejercicio del derecho colectivo al agua. La mayoría de los hogares tienen acceso al agua porque las mujeres y las niñas o niños son las encargadas de acarrearla desde los pozos, ríos o manantiales. Por ello, consideramos que en pleno siglo XXI, es indispensable que en las decisiones y la implementación de políticas relacionadas con la preservación del agua, se recuerde la importancia del diálogo y la participación de los pueblos en las decisiones atinentes al agua en sus diversas manifestaciones.
Para los pueblos indígenas el agua, es un ser vivo fundamental para la vida, es bien común y un derecho colectivo, por eso es “Ri loq’olaj qa ja”, es decir nuestra sagrada agua. Sin el agua no hay alimento, no hay cosecha, no hay salud, no hay vida.
Es necesario entonces fortalecer el conocimiento existente que tienen los Pueblos Indígenas acerca de la gestión integral y sostenible del agua, en virtud que nace de la sabiduría y práctica ancestral, de acuerdo con las necesidades de las comunidades y a las realidades que viven. Sus conocimientos sobre la gestión, recolecta, distribución, saneamiento y uso del agua nos convoca al diálogo, al respeto y al compartimiento con otros seres con quienes coexistimos en este mundo, porque todos tenemos necesidad del agua.
Por ello se dice que el saber sobre el agua es un saber con, porque dialogamos con el agua y con otros seres, porque queremos que todo se haga en equilibrio; forjando así un saber circular revitalizante y no lineal finalista.
En conmemoración del Día Mundial del Agua reconocemos que el agua es vida, memoria e identidad, y que, en toda discusión colectiva sobre el agua, la voz de los pueblos indígenas es imprescindible.
Desde la oficina de Oxfam en Guatemala estamos impulsando diálogos, reflexiones, y propuestas sobre la gestión del agua y buenas prácticas desde los pueblos indígenas, con nuestras socias, distintas instancias de gobierno y diversos actores, para trabajar en colectividad por el bien de quienes habitamos los diversos territorios.
Jornada “El Agua es Vida, Memoria e Identidad”, con la Intervención artística entre autoridades ancestrales y la artista Regina José Galindo “La fuerza del agua”, frente al Palacio Nacional.