incidir en eventos regionales y globales
Antes, durante y después
Participar en un evento regional o global no es solo asistir, hablar o entregar un documento. Es preparar una estrategia, construir alianzas, intervenir con claridad, cuidar a las vocerías y dar seguimiento para que la incidencia no termine cuando acaba el evento.
Los eventos regionales y globales pueden abrir oportunidades importantes para posicionar demandas, construir alianzas, dialogar con tomadores de decisión, visibilizar experiencias territoriales y defender compromisos internacionales en materia de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.
Sin embargo, la incidencia en estos espacios no ocurre solo durante el evento. Requiere preparación previa, lectura del contexto, claridad de objetivos, mensajes definidos, vocerías cuidadas, mapeo de actores, reuniones estratégicas, documentación de acuerdos y seguimiento posterior.
Esta sección ofrece herramientas para planear una participación estratégica en espacios como la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, la Conferencia Regional sobre la Mujer, la Comisión de Población y Desarrollo, espacios de CEPAL, procesos vinculados a Beijing, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo y el Consenso de Montevideo.
La pregunta central no es solo: “¿vamos a participar?”. La pregunta estratégica es: “¿para qué vamos, con quiénes, qué queremos lograr, qué necesitamos cuidar y qué haremos después?”.
Incidir en un evento regional o global implica utilizar ese espacio como una oportunidad para avanzar una demanda política.
Puede incluir:
– participar en reuniones formales o informales;
– sostener diálogos bilaterales con gobiernos, agencias, organismos multilaterales o aliadas;
– intervenir en paneles, side events o espacios de sociedad civil;
– entregar recomendaciones, notas técnicas o posicionamientos;
– monitorear negociaciones, declaraciones o lenguaje acordado;
– construir alianzas con otras organizaciones o movimientos;
– visibilizar experiencias territoriales;
– documentar compromisos y oportunidades de seguimiento.
No todos los eventos tienen el mismo tipo de incidencia. Algunos son espacios de negociación intergubernamental; otros son espacios de sociedad civil, diálogo político, formación, articulación o visibilidad pública. Por eso, antes de participar es importante identificar qué tipo de evento es y qué se puede lograr realmente en ese espacio.
La incidencia empieza antes de llegar al evento. La preparación previa permite llegar con objetivos claros, mensajes consistentes y roles definidos.
Antes del evento, conviene trabajar en:
Analizar el contexto del evento, los temas en disputa, los actores que participarán, los riesgos, las oportunidades y los posibles puntos de entrada.
Definir qué se quiere lograr: posicionar una demanda, influir en un documento, conseguir una reunión, fortalecer una alianza, colocar una narrativa, visibilizar un caso o abrir una ruta de seguimiento.
Identificar gobiernos, agencias, mecanismos, organizaciones aliadas, actores indecisos, posibles opositores, donantes, medios y personas clave.
Preparar mensajes breves, discursos, talking points, notas técnicas, posicionamientos, perfiles de reuniones y materiales de respaldo.
Solicitar reuniones con anticipación, coordinar con organizaciones aliadas, revisar agendas paralelas y definir prioridades.
Definir quién vocera, quién toma notas, quién da seguimiento a reuniones, quién monitorea negociaciones, quién cuida redes, quién documenta y quién acompaña a vocerías expuestas.
Anticipar riesgos de exposición, ataques, agotamiento, vigilancia, uso de imágenes, manejo de información sensible y cuidado emocional.
La estrategia debe mantenerse flexible. Pueden abrirse oportunidades no previstas, cambiar agendas, surgir reuniones de último momento o aparecer tensiones políticas. Durante el evento, es importante cuidar:
Intervenir con mensajes claros, breves y alineados con los objetivos de incidencia.
Registrar con quién se habló, qué se solicitó, qué respuesta hubo, qué compromisos quedaron y cuál será el siguiente paso.
Aprovechar paneles, side events, encuentros de sociedad civil o reuniones informales para posicionar mensajes y construir alianzas.
Tomar notas, guardar contactos, registrar compromisos, identificar lenguaje relevante y sistematizar aprendizajes.
Mantener comunicación entre integrantes del equipo, repartir tareas y tomar decisiones rápidas cuando cambie el contexto.
Mantener comunicación entre integrantes del equipo, repartir tareas y tomar decisiones rápidas cuando cambie el contexto.
Identificar qué actores se acercan, qué narrativas circulan, qué posiciones cambian y qué oportunidades pueden abrirse.
La incidencia no termina cuando finaliza el evento. Muchas oportunidades se pierden si no hay seguimiento. Después del evento, conviene trabajar en:
Enviar correos, compartir materiales prometidos, solicitar próximas reuniones y dar continuidad a acuerdos.
Ordenar notas, contactos, aprendizajes, riesgos, resultados y oportunidades futuras.
Compartir con la organización, red o colectiva qué ocurrió, qué se logró, qué quedó pendiente y qué decisiones deben tomarse.
Preparar mensajes de balance, publicaciones o posicionamientos que visibilicen aprendizajes, demandas y próximos pasos.
Mantener contacto con organizaciones, movimientos, agencias, donantes o instituciones que puedan acompañar la estrategia.
Revisar si los objetivos se cumplieron, qué funcionó, qué no funcionó y qué se haría distinto en una próxima participación.
Definir acciones concretas para los siguientes 30, 60 y 90 días.
Antes de confirmar una participación, pregúntense:
CSW – Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
Espacio intergubernamental global sobre igualdad de género y derechos de las mujeres.
Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.
Espacio regional de CEPAL para avanzar acuerdos sobre igualdad de género, autonomía, cuidados, participación y derechos.
CPD – Comisión de Población y Desarrollo.
Espacio de Naciones Unidas vinculado con población, desarrollo, salud, juventudes y seguimiento de la agenda de la CIPD.
ICPD / CIPD.
Procesos vinculados a la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y su Programa de Acción.
CRPD / Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo.
Espacio regional clave para el seguimiento del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo.
Consenso de Montevideo.
Marco regional fundamental para la defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, igualdad de género, juventudes, participación, educación integral en sexualidad y acceso a servicios.
CEPAL y sus conferencias regionales.
Espacios regionales donde se discuten desigualdades, desarrollo, género, población, cuidados, juventudes y derechos.
Procesos vinculados a Beijing.
Seguimiento de la Plataforma de Acción de Beijing y compromisos internacionales sobre derechos de las mujeres e igualdad de género.

Una participación estratégica puede organizarse en tres momentos:
Antes:
definir objetivos, actores, mensajes, roles y cuidados.
Durante:
intervenir, reunirse, documentar, cuidar y ajustar.
Después:
dar seguimiento, sistematizar, comunicar y sostener alianzas.
La clave es no tratar el evento como un momento aislado, sino como parte de una estrategia más amplia de incidencia.
Usen el checklist y la matriz de riesgos para revisar colectivamente un mensaje real antes de publicarlo. Al final, el equipo debe decidir una de cuatro rutas: publicar, ajustar, pausar o publicar con medidas de cuidado y respuesta.
Estrategia de intervencion en eventos regionales antes durante y despues.docx
Checklist de preparacion para eventos internacionales.docx
Matriz de reuniones bilaterales.docx
Plantilla de minuta de reunion de incidencia.docx
Formato de seguimiento post evento.docx
Objetivo:
Construir una mini estrategia de incidencia para un evento regional o global específico, definiendo acciones antes, durante y después.
Duración sugerida:
60 a 90 minutos.
Modalidad:
Individual, por organización, colectiva o equipo de incidencia.
Instrucciones: Cada organización elige un evento regional o global relevante para su agenda. A partir de ese evento, define:
Después, organiza esas acciones en tres momentos:
Antes del evento:
preparación política, materiales, reuniones, alianzas y roles.
Durante el evento:
vocería, reuniones, documentación, cuidado y decisiones rápidas.
Después del evento:
seguimiento, sistematización, comunicación pública y continuidad de alianzas.
Cierre del ejercicio: Cada organización deberá contar con una ruta mínima de acción antes, durante y después del evento, con responsables y fechas tentativas.